El Gobierno de Sarkozy apoyará la creación de un centro de memoria en el sur del país.
Público.es/D. BARCALA / A. PÉREZ - MADRID / RIVESALTES (FRANCIA) - 08/05/2009

"Debemos
recordar que esos mismos hombres y mujeres, recibidos en Francia con
tanto recelo y con tan poca consideración, se implicaron unos meses más
tarde en la defensa de la República y de sus valores". Son las palabras
del secretario de Estado de Defensa francés, Jean-Marie Bockel,
expresadas ayer en el cementerio de Fuencarral (Madrid) por el
embajador de Francia en España, Bruno Delaye. Y es que las principales
embajadas europeas reconocieron ayer la lucha por la libertad de los
brigadistas internacionales y de los republicanos un día antes de que
se conmemore en toda Europa el 64 aniversario del fin de la Segunda
Guerra Mundial.
Los veteranos españoles presentes en este
acto lucieron sus medallas al mérito militar. Ninguna era del ejército
español al que pertenecieron. Supervivientes como Emilio Caballero
recordaron sus penurias en el campo de concentración y exterminio nazi
de Mauthausen. "Un día, los alemanes nos llevaron como perros sólo por
defender la libertad. Nos liberaron los americanos después de cinco
años allí metidos", recordó ahora, a sus más de 90 años.
El presidente galo es reacio a recordar el colaboracionismo nazi de Vichy
El
mensaje francés recordó la injusticia del trato a los republicanos
exiliados pero también reconoció la labor de los 50.000 españoles que
sirvieron a la República francesa en las Compañías de Trabajadores y
Extranjeros, y de los 8.000 miembros de las Unidades de Combatientes a
partir de 1939. "Francia no ha olvidado a los gloriosos combatientes
españoles de la Segunda División Blindada que entraron en París el 24
de agosto de 1944, encaramados en lo alto de tanques con nombres como Guernica, Madrid o Don Quijote", señaló el discurso enviado desde París por Bockel.
El
mensaje se transformó en compromiso con el apoyo al proyecto del Museo
de Rivesaltes, en el departamento de los Pirineos Orientales (Francia),
cuyo fin es "restaurar la memoria y la historia del exilio, del
internamiento y de la lucha" de los republicanos desde 1939 a 1944. El
embajador francés reconoció que se trata del "primer reconocimiento
oficial" de su Gobierno al trato injusto con el casi medio millón de
españoles que pidieron refugio en el exilio. Casi 10.000 de ellos
acabaron en las cárceles nazis.
Este reconocimiento
supone un cambio de actitud del presidente de la República de Francia,
Nicolas Sarkozy, siempre dispuesto a citar a los "resistentes
españoles" en ceremonias histórico-funerarias puramente formales por
televisión, pero que lo es mucho menos cuando se trata de desenterrar
el aspecto más tenebroso del colaboracionismo de Vichy con la barbarie
nacionalsocialista. Las autoridades regionales que planearon el centro
de la memoria siempre han reclamado la implicación de París en el
proyecto.
Casi 10.000 refugiados españoles acabaron en campos nazis
En
Rivesaltes hoy sólo quedan en pie unas decenas de barracones,
alambradas abandonadas, placas conmemorativas y otros murales
explicativos en la punta de una carretera comarcal entre esta localidad
y Salses, a unos 50 km de la frontera española.
En el Campo Foch
se acumularon 20.000 refugiados españoles. Numerosos alcaldes y vecinos
de la región conocida como Midi Rouge (Mediodía Rojo) se desplazaron
hasta allí en 1939 para pedir su liberación. El Museo abrirá en 2012
para explicar la historia de un campo que ha sido prisión de
republicanos, judíos, musulmanes y, hasta 2007, de inmigrantes
indocumentados.
El PCF (Partido Comunista Francés) y los gaullistas
(seguidores del general Charles De Gaulle) contactaron con los
republicanos en campos como el de Rivesaltes. Allí captaron a
combatientes como Ángel Álvarez, que a las órdenes del comandante Juan
de Ricardo, trató sin éxito de iniciar una reconquista republicana a
través del Pirineo en 1940. "Nos masacraron", recordó ayer este militar
cuyos méritos al servicio del ejército de liberación de De Gaulle le
valieron la condecoración de Caballero de la Legión de Honor, otorgada
por la República francesa.
"Francia no olvida a los combatientes que entraron en París en 1944"
La
responsabilidad política de ese episodio histórico que llevó a miles de
republicanos a la muerte en campos nazis es ahora investigada por el
juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno. Una denuncia admitida por
este tribunal el pasado 30 de abril trata de demostrar la culpabilidad
de las autoridades franquistas en la entrega de los presos a Hitler.
Casi 5.000 republicanos murieron en el exterminio.
"No es un juez estrella"
La
Asociación de Descendientes del Exilio Español, organizadora del
homenaje de ayer en Fuencarral, valoró positivamente esta iniciativa
judicial. "Esperamos que en esta ocasión prospere al no tratarse de un
juez estrella", opinó una representante del colectivo. El acto se
celebró en el cementerio de Fuencarral ya que aquí están enterrados los
brigadistas caídos en la defensa de Madrid durante la Guerra Civil.
La Audiencia investiga la entrega, en 1940, de refugiados a Hitler
Los
embajadores de Gran Bretaña, Italia, Rusia, Ucrania, Serbia y
representantes diplomáticos de EEUU reconocieron la labor de los
brigadistas voluntarios en defensa de la libertad. También estuvieron
presentes representantes de varios ministerios del Gobierno español.
Andrés Ortega, del Ministerio de Presidencia, recordó que "los
brigadistas hicieron lo que debieron hacer sus Gobiernos".