javier's profileLa Nueve, Les Cosaques ...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    February 27

    Acontecimiento Longares-Cariñena 28/29 Marzo

    A continuación, paso a describiros un poco más lo que se vio y habló durante el fin de semana que estuvimos allá los distintos grupos de reconstrucción preparando el evento.

    (Más abajo pongo planos y fotos explicativos).

    A Longares hay dos formas de llegar. Cuando se deja la carretera de Barcelona, por la A-1304 pasando por Alfamén y llegando directamente a Longares. Y por el desvío de La Almunia de Doña Godina, por la A-220, hasta Cariñena y luego por la N-330 hasta llegara a Longares.

    La primera opción es más corta y directa, pero tiene peor carretera, la segunda es un poco más larga pero la carretera es mucho mejor más ancha, señalizada, mejor firme y más recta. Esta segunda opción es la recomendable para vehículos grandes o los que lleven remolques.

    El pueblo tiene forma circular, cuenta con un polideportivo para la feria de militaria y la cena del sábado. La zona de display, es una explanada de 13000m2 a unos 120 m del polideportivo, pegada al propio casco urbano del pueblo. Entre ambos se encuentra una curiosa plaza de toros cuadrada a disposición del que quiera guardar los vehículos por la noche dejándolos encerrados.

    El campo de fútbol será utilizado como zona de campamento civil para los participantes que deseen llevar sus tiendas de campaña en vez de dormir en el display. Se encuentra a unos 400m de la zona del displays.

    Los vestuarios del campo de futbol se encontrarán a disposición de los participantes y se habilitarán WC adicionales repartidos en zonas clave.

    Se está estudiando la viabilidad de que cocheras y casas del pueblo puedan albergar grupos de personas e incluso poder disponer de algún garaje o taller en caso de la avería de alguno del los vehículos participantes (a confirmar esto último).

    Los organizadores del evento, Ramón y Carlos están hablando con las peñas del pueblo para que colaboren como voluntarios durante todo el evento. Reforzando de esta manera a las propias autoridades del pueblo y fuerzas de seguridad de la zona.

    La zona de display es llana y grande, por lo que va a ver sitios para todos y poder montar displays con comodidad con fáciles accesos para los vehículos participantes.

    Se cuenta con el aliciente de que una idea es montar algún pequeño display dentro del propio pueblo, punto de control, CG alemán, para enriquecer más aun la decoración del mismo. Tanto con objetos del mismo pueblo, carros y bidones, como los que podamos aportar nosotros mismos.

    Además de las batallas se organizarán concentraciones y algún desfile por el pueblo para dar a conocer a la gente del lugar nuestro apasionante hobby y que se irán definiendo poco a poco.

    Batallas:

    Habrá dos batallas, esta vez los germanos llevamos las de perder, en ambas batallas seremos arroyados (para compensar lo de Baldellou).

    La batalla del sábado, contra los soviéticos, se celebrará en la Ermita de la Virgen de las Lagunas a 5km de Longares en el término municipal de Cariñena (por este motivo este evento de reconstrucción estará organizado por dos pueblos, Cariñena y Longares).

    Se organizará un convoy militar para recorrer esta distancia que separa Longares de la ermita.

    El planteamiento de la batalla es la que sigue. Las fuerza alemanas, en un convoy se dirigen hacia la ermita por un camino que atraviesa un bosque y que llega a la ermita, en un determinado momento, a la llegada de la ermita, descansando o durante el cruce del bosque, es atacado y masacrado por las ordas rusas, no sin antes vender muy caro su pellejo la “Leibs”.

    Domingo, la gran batalla de Longares, frente occidental. Los Aliados atacarán y tratarán de tomar el pueblo en poder de los alemanes:

    Tendrá parte interurbana y urbana. La interurbana, a las afueras del pueblo, delimitada por el triángulo formado por el propio pueblo, la zona de displays y el campo de futbol. En el los vehículos más pesados y la infantería tendrán una serie de rencillas y ataques por los flancos.

    Una vez que se aproximen las fuerzas aliadas a las entradas del pueblo, las unidades de infantería aliada entrarán al interior del pueblo por dos puntos del pueblo y tratarán de tomar el Cuartel General alemán dentro del pueblo.

    Una cuestión muy tratada y acordada por todos los que estuvimos allá fue que la batalla interurbana continuará hasta que las unidades aliadas que han entrado en el pueblo tomen el CG. De esta forma se mantendrá distraído al público y se evitara que se desplacen al interior del pueblo. La intención es evitar aglomeraciones del público en el interior del pueblo como ocurrió en Baldellou.

    Es prioritario guardar una mayor distancia entre el público y las batallas por motivos de seguridad. Por ello se delimitarán dos áreas para el público, delimitadas y cerradas durante la batalla, que les restringiran asistir a la batalla interurbana o la urbana.

    Con el tiempo se irán definiendo todo esto con detalle, añadiéndose alguna cosa más o modificándose en algún detalle. Tan pronto lo sepamos os lo comunicaremos.

    Un saludo

    Woll

    Archivo adjunto:



    jpg  68_48fec254b32bb.jpg (884.39 KB)
    68_49363a02736bd.jpg 1090X1941 px

    jpg  68_48fec265d8350.jpg (200.05 KB)
    68_49363a581b5a4.jpg 1090X790 px

    jpg  68_48fec27578bd9.jpg (178.95 KB)
    68_49363a8358f0b.jpg 838X587 px

    jpg  68_48fec28916384.jpg (223.66 KB)
    68_49363a9d109bd.jpg 890X632 px

    jpg  vistas.jpg (215.63 KB)
    68_49363b9b76a3b.jpg 878X646 px

    jpg  68_48fec2a8455a0.jpg (273.09 KB)
    68_49363bb02406a.jpg 1280X1177 px

    jpg  68_48fec2bbf0e75.jpg (97.98 KB)
    68_49363bbfe302e.jpg 1024X493 px

    Fuente: WEB site LSAH
    February 26

    El 33 rememora la batalla del Ebro en un documental

    El 33 rememora la batalla del Ebro en un documental

    1. • El trabajo incluye imágenes inéditas de archivo y testimonios de la contienda
     Tropas republicanas cruzan el Ebro, en 1938, a la altura de Miravet. Foto:  ARCHIVO
    Tropas republicanas cruzan el Ebro, en 1938, a la altura de Miravet. Foto: ARCHIVO
    OLGA LERÍN
    BARCELONA
    EL 33 / 23.00

    El 25 de julio de 1938 el Ejército republicano cruzó el río Ebro y llegó a las puertas de Gandesa (Terra Alta), cogiendo por sorpresa a las tropas del general Franco. Comenzaba así la batalla del Ebro, el episodio más sangriento de la guerra civil, que concluyó el 16 de noviembre y arrojó cifras nefastas para la historia: 40.000 muertos (la población de las comarcas del Ebro disminuyó alrededor de un 15%) y millares de exiliados entre las filas republicanas. El 33 recupera hoy aquel episodio en el documental La batalla de la memòria, una lectura en clave ebrenca sobre la guerra civil.
    Coproducido por Televisió de Catalunya y Mario Pons Produccions Audiovisuals, el trabajo pretende ser "un viaje a la búsqueda de imágenes y amistades a la derecha y la izquierda de las ideologías", según Mario Pons, autor del documental, que se inspiró en la historia de su abuelo Joan a la hora de idear el trabajo. "Nunca me habló de ello. Obviaba el tema y se emocionaba, como la mayoría de los personas que aparecen en la película", explica.
    La batalla de la memòria toma como hilo conductor el proceso de vendimia, prensado y cata del vino. "En una fiesta gastronómica se miran a los ojos por primera vez individuos que durante 70 años no se habían hablado, a pesar de ser vecinos", cuenta Pons. Y se entrelazan testimonios que participaron en la contienda, como Pere Godall, miembro de la denominada Quinta del Biberón (jóvenes reclutados durante la guerra civil) de 88 años que, a los 17, fue al frente. "Jugué a soldados durante seis años y medio. La guerra no se puede explicar: miseria, sed, hambre... Lo coges todo sin querer", relata. Y apunta que cruzó el río tres veces "sin saber nadar".

    LA REPRESIÓN
    El documental pretende también reflejar el silencio que se impuso una vez finalizada la contienda. "El trauma de la guerra aún no se ha superado. El miedo y la represión han forjado nuestro carácter durante estos años", dice Pons, quien insiste en que su trabajo intenta "pasar página" para seguir adelante "con esperanza".
    El relato, de poco más de una hora de duración, recurre a imágenes inéditas de la batalla del Ebro y de sus pueblos procedentes del archivo de la familia Gaya Iglesias, el NODO y la Filmoteca Nacional. Además, cuenta con una banda sonora a cargo de Quico el Cèlio, el Noi i el Mut de Ferreries, en la que destaca la primera versión en catalán de la popular copla Ay Carmela.

    Fuente: EL PERIODICO.COM 25/02/2009

    CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE ARGELERS - FRANCIA

    CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE ARGELERS - FRANCIA

    nadaTV-3 reconstruye el drama de los refugiados republicanos en el sur de Francia.

    El País.es/FERMÍN ROBLES - Barcelona - 20/02/2009

    "Vivir con la memoria es terrible, pero hacerlo sin ella es aún peor". La frase es del veterano documentalista Felip Solé, autor en TV-3 de títulos como Exilis y El tresor del seté camió, donde abordaba el éxodo republicano tras la Guerra Civil. Ahora ha vuelto a investigar sobre la migración de los derrotados para reconstruirla en un nuevo documental: la historia del campo de Argelers (Francia), destino trágico para 300.000 refugiados españoles que cruzaron la frontera a principios de 1939. Como relatan los 25 testigos entrevistados, las condiciones de vida allí fueron extremas. "Si después no hubiera llegado el nazismo, aquello sería recordado hoy como lo peor", explicaba Solé en Argelers durante una pausa en el rodaje el pasado 9 de febrero, precisamente el día en que se conmemoraba el 70º aniversario de la apertura del campo.

    Un monolito recuerda en Argelers a los españoles muertos en sus arenas. La villa vive del turismo y en invierno tiene un aspecto tristón. Sobre todo en este 2009, en que abundan en su agenda cultural los actos que recuerdan "la retirada". "El franquismo interrumpió la memoria en España, pero aquí ha permanecido intacta", apunta el director, que ha recibido del Ayuntamiento todas las facilidades para rodar. La historia del campo también ha dejado su huella en los habitantes del pueblo. Además de la vida cotidiana en el campo, el documental recoge que algunos de ellos se solidarizaron con los presos y pasaban alimentos a través de la alambrada cuando la guardia se descuidaba. "Muchas personas dicen que no existieron campos de concentración y nosotros debemos dar testimonio de que eso no fue así", dice en un esforzado catalán Pierre Aylagas, hijo de dos españoles internos en el campo y actualmente alcalde de Argelers.


    En el documental se han ilustrado los recuerdos de los testigos con un centenar de fotografías -captadas por Robert Capa y Agustí Centelles, entre otros- y con ocho minutos de imágenes que muestran la vida dentro de la alambrada. Algunas de ellas fueron rodadas por el cineasta Jean-Paul le Chanois, que introdujo una cámara en el campo y de forma clandestina consiguió rodar algunas escenas para mostrar el trato que los franceses dispensaban a los republicanos españoles.

    El documental, con un presupuesto de 350.000 euros y coproducido por TV-3, Utòpic y Kalimage, recurre a algunas dramatizaciones, en las que han participado 30 actores y decenas de figurantes. Este recurso permite reconstruir algunos de los episodios de los que no se conservan imágenes.

    El documental se preestrenará en Argelers el 20 de mayo.

    FRAGMENTO LITERARIO DE "ESPAÑOLES CONTRA HITLER"

    FRAGMENTO LITERARIO DE "ESPAÑOLES CONTRA HITLER"
    Fecha Lunes, 28 julio a las 00:10:27
    Tema nada


    Una compañía española de la División Leclerc fue la primera en entrar en París; luego participó en la toma del Nido del Águila, la guarida del Führer.
    Evelyn Mesquida relata en 'La Nueve' (Ediciones B) su peripecia vital desde los campos de exiliados en el Sáhara.

    El País/Evelyn Mesquida/
    27/07/2008

    La Legión francesa acogió a muchos de los refugiados españoles [tras la derrota republicana en la Guerra Civil]. (...) A los hombres válidos que iban llegando a los campos, los funcionarios franceses les habían ofrecido sistemáticamente enrolarse en la Legión o volver a España. Y volvieron algo más de cien mil refugiados en los primeros meses, sobre todo mujeres, niños y ancianos. Combatientes, muy pocos. Una cierta cantidad, difícil de cuantificar por el difícil acceso a los archivos, fue entregada por los mismos franceses a Franco. Muchos otros prefirieron enrolarse en la Legión, eligiendo la lucha con las armas en la mano en vez del maltrato y la humillación a que estuvieron sometidos en los campos. Así lo explicaría Enrique Ballester a Antonio Vilanova en su libro Los olvidados: "Para mí, la guerra que llegaba representaba la continuación de la de España; por ello, sin sentir ninguna atracción por ella, preferí los riesgos del soldado en campaña a la humillante condición de refugiado entre los alambres que nos rodeaban... Por otro lado, pensaba que si llegaba vivo al final de la guerra podría gritar a la faz del mundo que había ganado mi libertad con el fusil en la mano".


    Más que las alambradas, el frío, la lluvia o el maltrato, el terrible dolor de muelas que sufría hizo claudicar al andaluz Manuel Fernández, internado en el campo de Saint Cyprien. Él mismo lo explicaba así en una entrevista con la autora, en 2004: "Cada día sacaban de allí decenas de muertos. Yo creí que iba a morir también. El dolor de muelas era insoportable y constante. Me volvía loco. Pronto comenzaron también la diarrea y los piojos. Los de la Legión venían incitando a que nos alistáramos. Al principio me negué, pensando en mi padre, porque él no habría querido que entrara en la Legión. Al final terminé aceptando: era la única forma para que me sacaran la muela y cesara aquel sufrimiento".

    Le sacaron la muela. Cuando el dolor desapareció, Manuel ya estaba enrolado. Inmediatamente fue enviado a Marsella, y después, embarcado junto con varios centenares más hacia el cuartel general de la Legión de África del Norte, en Sidi Bel Abbès, a orillas del desierto. Allí se encontraban concentrados ya varios centenares más de españoles llegados de Francia.

    A los españoles les dieron la posibilidad de alistarse por cinco años y, más tarde, a finales de 1939 y principios de 1940, de poder hacerlo por "la duración de la guerra". Varios miles de refugiados aceptaron este estatuto y formaron en la Legión los Batallones de Marcha de Voluntarios Extranjeros. Estos batallones fueron concentrados en Francia, en el campo de Barcarés, donde poco después se formarían los regimientos números 21, 22 y 23, los dos primeros con más de la mitad de españoles y el tercero totalmente integrado por ellos. Más tarde se formarían en el norte de África seis regimientos más con miles de residentes y refugiados españoles o de origen español, y dos de ellos -el 11 y el 12- fueron enviados también a Francia para ser incorporados a los de Barcarés. (...)

    En agosto de 1943, el general De Gaulle dio la orden de salir de Libia y dirigirse a Marruecos, territorio francés. Instalados en la región de Skira-Temara, a unos 30 kilómetros al sur de Rabat, los hombres de Leclerc comenzaron de inmediato a formar la que iba a convertirse en una de las unidades militares más famosas de la II Guerra Mundial: la Deuxième Division Blindée (2ª División Acorazada), más conocida como 2ª DB. Creada oficialmente el 24 de agosto de 1943, una de sus compañías, La Nueve, liberaría -justo un año después- la capital francesa. (...)

    Compañía mítica para muchos, La Nueve fue una de las unidades blindadas del Tercer Batallón del Regimiento de Marcha del Chad, ampliamente conocido como "el Batallón Hispano". De las cuatro compañías de este cuerpo, integradas por numerosos españoles, sólo La Nueve estaba considerada totalmente como "unidad española": 146 de los 160 soldados que la integraban eran españoles o de origen hispano. La lengua hablada corrientemente era el castellano, la gran mayoría de sus oficiales eran españoles, las órdenes se daban en español e incluso el turuta tocaba con la corneta el despertar matinal "en español".

    Según diversos testimonios, entre ellos el del mismo Dronne [capitán de la compañía], los anarquistas eran numerosos en la compañía e integraban totalmente la tercera sección del alférez Miguel Campos. Las otras secciones estaban compuestas también por republicanos y socialistas, sobre todo.

    Aquellos hombres procedían de todas las regiones de España. La mayor parte había luchado en el ejército republicano o en las milicias populares durante la guerra, y todos tenían la experiencia del combate.

    Aunque muchos oficiales franceses les temían -sobre todo los militares de tradición-, Dronne afirmaba que eran hombres "difíciles y fáciles". Difíciles porque era preciso que aceptaran por sí mismos la autoridad de su oficial de mando, y fáciles porque cuando le otorgaban su confianza era total y completa. "A pesar de su aspecto rebelde, eran muy disciplinados, de una disciplina original, libremente consentida", aseguraba Dronne.

    "La mayoría de aquellos hombres querían comprender las razones de lo que se les pedía y era necesario tomarse el trabajo de explicarles el porqué de las cosas". "En su gran mayoría, no tenían el espíritu militar, eran incluso antimilitaristas, pero eran magníficos soldados". (...)

    Los españoles sabían que Leclerc era un militar que, a pesar de su gran fe religiosa y su rango de aristócrata -algo que aquellos hombres no apreciaban demasiado-, no había dudado en elegir "la lucha por la libertad", como confesó Manuel Fernández a la autora. Todos sabían también que el patrón defendía al máximo la vida de sus soldados y que había llegado a rechazar por escrito ejecutar órdenes que consideraba insuficientemente estudiadas, mal concebidas y que habrían puesto en peligro sin ningún provecho la vida de sus hombres. Los españoles apreciaban verlo llegar a primera línea de combate, bajo una lluvia de fuego, guardando la calma. De la experiencia de la guerra, entre Leclerc y aquellos republicanos españoles, se desarrolló, hasta el último momento, una sorprendente simbiosis. (...)

    El asturiano Manuel Fernández vivió apasionadamente la dura formación. Cada día -contaba- vivía con entusiasmo la calidad del armamento que tenían entre las manos. Los españoles destacaban en el manejo de todas las armas. La compañía se convirtió en un modelo. La experiencia de la guerra española contaba; la motivación de los hombres, también. Manuel, pensando día tras día en los futuros combates contra los alemanes, se repetía: "¡Ahora vais a ver!".

    Algunas semanas después, los soldados estaban dispuestos. Cada equipaje constituía ya un verdadero equipo, con un objetivo común: el combate. De Gaulle llegó para visitar las tropas y hacer comprender discretamente que había llegado el gran momento. (...)

    Para la mayoría de los soldados de la División, la distancia hasta la costa francesa se contaba sobre todo en tiempo: cuatro años... Cuatro largos años. El primer gesto de muchos al desembarcar [el 1 de agosto de 1944] fue coger un puñado de arena. Algunos lloraban. La División Leclerc era la primera tropa francesa que desembarcaba en suelo francés desde hacía cuatro años. La emoción ganó también a muchos españoles. Entre ellos, Amado Granell. Francia era para ellos en aquel momento la antesala del próximo "desembarco" en su país. (...)

    Para De Gaulle era esencial que la liberación de París -simbólicamente, la liberación de Francia- fuera llevada a cabo por las tropas francesas. A finales de 1943, ante su insistencia, el general Eisenhower se lo había prometido. Para Leclerc era un objetivo militar desde hacía mucho tiempo. Los dos hombres sabían que de ello dependía mucho el futuro de la nación francesa. Leclerc fulminaba, exasperado, deseando enviar sus tropas hacia la capital.

    Ante la imposibilidad de conseguir la autorización del alto mando americano, el día 21 de agosto de 1944, Leclerc decidió tomar la iniciativa de lanzar hacia París -sin autorización americana- un destacamento de infantería blindada ligera, a las órdenes de uno de sus hombres de confianza, al mismo tiempo que enviaba una misiva a De Gaulle: "Desde hace ocho días, el mando nos está marcando el paso. Toman decisiones sensatas y juiciosas, pero generalmente cuatro o cinco días más tarde de lo debido. Me aseguran que el objetivo de la 2ª División es París, pero ante la parálisis actual he tomado la decisión de enviar a Guillebon con un destacamento ligero en dirección a Versalles, con la orden de tomar contacto, de informarme y de entrar en París si el enemigo se repliega. Sale a mediodía y estará en Versalles esta tarde o mañana por la mañana. Desgraciadamente, no puedo hacer lo mismo con el resto de la División por cuestiones de aprovisionamiento de carburante y con el fin de no violar abiertamente todas las reglas de la subordinación militar". De Gaulle le contestó de inmediato: "Apruebo su intención". Al mismo tiempo que pedía de nuevo a Eisenhower que procediera con rapidez a dar la orden de ocupar París. Más tarde, Leclerc escribiría: "Estábamos decididos a vencer los obstáculos, dejando incluso de lado las razonables reglas del arte de la guerra".

    La orden llegó por fin al día siguiente por la noche. El mismo día que daba por terminada la batalla de Normandía, el general Patton, jefe del Tercer Ejército norteamericano, aprobó que la División Leclerc fuera en vanguardia hacia París. Eisenhower, también. Por su parte, el general Gerow, puesto al corriente de la desobediencia de Leclerc, le había enviado una orden taxativa de volver a su destacamento recordándole que estaba bajo sus órdenes y sometido a la disciplina como cualquier general americano. Ante el caso omiso de Leclerc, Gerow aseguraría luego, furioso, que si Leclerc hubiera sido americano, lo habría enviado a un consejo de guerra de inmediato.

    Al alba del día 23, la División se puso en marcha, con el Regimiento de Chad en cabeza y La Nueve en primera línea. Durante el día, las tropas avanzaron casi 210 kilómetros de una tirada, algo excepcional para una división blindada con más de 4.000 vehículos de todas clases, avanzando durante gran parte del camino bajo una lluvia diluviana. (...)

    Llegaron zigzagueando con rapidez por diversas calles, desde la Puerta de Italia y después de haber atravesado el puente de Austerlitz, la columna de la 2ª División Blindada cogió la orilla del Sena, siguió el muelle de la Rape, el de Enrique IV y luego el de los Celestinos, hasta desembocar en la plaza del Ayuntamiento. Los hombres de La Nueve ocuparon con rapidez el terreno. Eran las 21.22.

    La historia oficial francesa explica de esta forma la llegada de las tropas francesas a París, omitiendo generalmente la participación española e insistiendo en el hecho de que se trataba de tres tanques con nombres franceses, sin reconocer en ningún momento el papel jugado por Amado Granell y sin explicar que el destacamento del capitán Dronne se dividió en dos secciones. Una de ellas, al mando del teniente Granell, siguiendo otro itinerario, fue la primera en llegar a la alcaldía, y Amado Granell, el primer oficial del ejército francés recibido por el Consejo Nacional de la Resistencia, que ocupaba el palacio municipal desde unos días antes. Georges Bidault, presidente del Consejo, posó a su lado en la única foto que se conoce de aquel momento histórico y que sería publicada al día siguiente en la portada del periódico Libération con el título: "Ils sont arrivés".

    Al llegar a la plaza, el primer vehículo de la sección mandada por Dronne, el half-track Guadalajara, atravesó la plaza y se instaló junto a una acera de la calle de Rivoli, cerca de las tiendas Les Ciseaux d'Argent y Zapatos Mansfield. Zubieta, Abenza, Luis Ortiz, Daniel Hernández, Argüeso, Luis Cortes, alias El Gitano, Ramón Patricio, alias Bigote, junto al sargento jefe, de Possese, saltaron del blindado y se instalaron en posición de defensa con las ametralladoras en la mano. "¡Son los franceses!", gritaba la gente que iba llegando, señalando a los españoles.

    Amado Granell los estaba esperando en la puerta del Ayuntamiento. Cuando llegó el capitán Dronne entregó el mando de la columna a Granell y, escoltado por el armenio Pirlian, el capitán de La Nueve subió la gran escalera central del edificio, donde ya le esperaban Bidault y los jefes de la resistencia del interior, felices de encontrar por fin a un soldado francés... Los vehículos militares de La Nueve habían sido instalados en forma de erizo alrededor de la plaza. El Teruel se instaló enfrente, junto al Sena. Germán Arrúe se situó delante, metralleta en mano. (...)

    El entusiasmo se prolongó durante la noche. París, que durante tres años había estado en la oscuridad, se llenó de golpe de luz, sin tener en cuenta el peligro de la aviación enemiga. La gente encendió todas sus lámparas y abrió de par en par las ventanas. A las dos de la madrugada, el capitán Dronne, instalado en un rincón de la plaza de la alcaldía, muerto de fatiga, se durmió escuchando las canciones de los numerosos españoles reunidos en círculo indio junto a la calle de Rivoli. Sus voces roncas entonaban con fuerza los himnos republicanos de la Guerra Civil. Dronne reconoció los cantos que tantas veces había oído entonar a aquellos hombres. Lo último que oyó antes de dormirse fueron las estrofas del Ay, Carmela. Más tarde, recordando aquellos instantes y rindiéndoles honores, escribiría: "Qué satisfacción y qué felicidad para aquellos españoles combatientes de la libertad. París era un extraordinario símbolo para ellos". París era en aquellos momentos, si duda, un excepcional símbolo para el mundo entero. -







    Este artículo proviene de Asociación para la recuperación de la memoria histórica
    http://www.memoriahistorica.org

    La dirección de esta noticia es:
    http://www.memoriahistorica.org/modules.php?name=News&file=article&sid=692
    February 25

    Ces Espagnols ont libéré Paris

    Article de Françoise CARIES publié dans La Dépêche du Midi - Samedi 23 AOUT 2004 - La Dépêche

    Ces Espagnols ont libéré Paris Histoire. Pour le 60e anniversaire de la libération de la capitale, on a enfin invité les combattants espagnols. à l'époque, la France n'avait pas été généreuse avec eux.
    Guadalajara, Brunete, Madrid, Teruel, Ebro, Guernica, Santander, Belchite. À côté des insignes de la deuxième DB et de la France libre, les premiers half-tracks qui pénètrent dans Paris pour la libérer le 25 août 1944 portent les noms des principales batailles de la guerre d'Espagne. À bord de ces véhicules blindés semi-chenillés se trouvent deux sections de la neuvième compagnie espagnole de la deuxième DB, la « Nueve », commandée par le capitaine Dronne. De Leclerc, elle a reçu l'ordre de « filer droit sur Paris, d'entrer dans Paris, de prendre tout ce que vous trouverez et de faire vite ».

    Le déroulé de la libération de Paris est connu. Il a été maintes fois raconté avec ses barricades, ses jeunes femmes en liesse embrassant les libérateurs, De Gaulle descendant à pied les Champs-Élysées. Le rôle des antifascistes étrangers, en particulier ceux des maquis de Rambouillet et de l'Oise, est connu. Pas celui des Républicains espagnols. Ils ont été jusqu'ici les grands oubliés de cette bataille.

    Ils ont fait la guerre contre Franco et ses alliés Ils s'appellent Amado Granell, Bamba, Martin Bernal, Fabregas, Montoya, Moreno, Camons, Gualda, Lozano, Royo, les frères Pujol, Carapalo, les Gitans… Des hommes venus de toute l'Espagne. De 1936 à 1939, ils ont fait la guerre contre Franco et ses alliés, Hitler et Mussolini. « Avec des moyens de fortune, ils ont affronté les armes puissantes que les nazis mettaient au point en Espagne et qui sèmeront un peu plus tard la mort en Europe », dit Evelyn Mesquida, spécialiste de la question. En 1939, quand la Catalogne est tombée, ils ont quitté l'Espagne, près de 500.000, une vraie marée humaine, à travers les Pyrénées.

    La France, qui n'est pas en guerre contre l'Espagne et encore moins contre les Républicains espagnols, les parque dans les « camps du mépris », à Argelès, Saint-Cyprien, Barcarès, Sept-Fons, au Vernet… Plus de 15.000 y meurent de leurs blessures, de faim, de froid.

    En 1940, ils sont contraints de participer à l'effort de guerre français. Par milliers, ils sont incorporés de force dans la Légion étrangère. Vichy se méfie de ces « rouges » et les transfère en Algérie. À l'armistice, pour mieux les surveiller, le régime de Pétain les rassemble dans des «camps de châtiment » au Sahara.

    Lors du débarquement allié en novembre 1942, la situation se complique à Alger. Les Américains affichent une nette préférence pour Giraud. Les gaullistes sont affaiblis d'autant plus que la colonne Leclerc qui a combattu au Sahara et au Tchad doit se défaire de ses tirailleurs sénégalais et camerounais, une bonne moitié de ses effectifs. Les Américains ne veulent pas des Noirs dans les unités blindées. Leclerc lance un appel aux « volontaires » espagnols (3.500 selon certaines sources).

    Et ils arrivent. Ils s'évadent des camps du Sahara, ils désertent la Légion. La rumeur courait que le débarquement allait se faire par le sud de l'Espagne. Après avoir vaincu l'Allemagne, ils étaient convaincus de pouvoir retourner en Espagne et de reprendre la lutte contre le franquisme. Avec, cette fois, du bon matériel.

    Ils se rassemblent donc à l'appel du commandant Joseph Putz, héros de la Première Guerre mondiale et des Brigades internationales. Avec lui, ils intègrent le 3e bataillon du régiment de marche du Tchad de la 2e DB, aussitôt appelé le « bataillon espagnol » qui comprenait trois compagnies. Des trois, seule la 9e, la « Nueve », a le statut d'unité espagnole. La plupart de ses officiers sont espagnols. Ils commandent leurs hommes dans leur langue.

    « Du courage et une grande expérience du combat » Combien d'Espagnols sur les 14.500 hommes de la 2e DB qui entrent dans Paris ? Une bonne centaine au 1er août 1944. D'eux, le 1er janvier 1945, le capitaine Dronne écrit : « Les Espagnols se sont remarquablement battus. Ils sont délicats à commander mais ils ont énormément de courage et une grande expérience du combat. Certains traversent une crise morale nette due aux pertes subies et surtout aux événements d'Espagne. »

    À cette date, ils ne sont plus que 51. Une dizaine est tombée en Normandie, 30 à Paris, d'autres dans les sanglants combats d'Alsace.

    Dronne ajoute : « De là à partir sans plus attendre, même en désertant, il n'y a qu'un pas. » Déjà, après la prise de Paris, certains se sont « évaporés » pour rejoindre les leurs dans le sud et le sud-ouest de la France. Ils ont compris que les Alliés ne songent pas à Madrid. Le dernier carré ira jusqu'à Berchtesgaden, le nid d'aigle d'Hitler.

    Tous sont démobilisés sans véritable indemnisation de la part de la France. Il leur faudra attendre soixante ans pour que Paris leur rende hommage.

    Françoise Cariès (article publié dans la Dépêche du Midi le 23-8-2004)

    Louis Royo, le dernier de la «Nueve» « Des Républicains espagnols qui sont entrés dans Paris avec la Nueve, la neuvième compagnie de la deuxième DB, commandée par le capitaine Dronne, il ne reste que moi. Je suis fier de participer au soixantième anniversaire de la libération de la capitale. Pour le cinquantième, personne n'a pensé à nous. Nous n'avons pas été invités aux commémorations. Nous étions alors plusieurs. Maintenant, il ne reste plus que moi. Les autres sont partis sans reconnaissance.
    J'avais 17 ans quand j'ai fui le franquisme. Je suis arrivé en France en 1939 par les montagnes à Prats-de-Molo. J'ai été interné sur place puis déplacé au camp d'Agde. Là, des tantes qui étaient installées dans la région sont venues me réclamer. Leurs hommes étaient à la guerre. Elles avaient besoin de bras à la ferme.
    Quand il y a eu l'armistice, les autorités françaises n'ont pas voulu renouveler mes papiers. Les gendarmes m'ont donné le choix, l'Espagne, l'Allemagne ou la Légion pour laquelle j'ai opté comme beaucoup d'Espagnols. J'ai déserté pour la France Libre, la 2e DB.
    Quand les Américains ont eu consolidé la tête de pont normande nous avons débarqué le 1er août 44 à Omaha Beach. Nous avons nettoyé la poche de Falaise du 7 au 21 août. Le 23, nous avons couché à Arpajon, le 24 neutralisé un char allemand à la Croix de Berny.
    Le 25 à Paris, notre bataillon a libéré les Invalides et l'Ecole Militaire. Le 26, nous avons rejoint l'Hôtel de Ville. Puis on a attendu de l'essence au Bois de Boulogne jusqu'au 7 septembre avant de partir vers la Moselle où j'ai été blessé.
    Depuis, j'ai un bout de ferraille dans le poumon. j'ai été soigné dans un hôpital américain en Angleterre puis j'ai été démobilisé sans un sou, sans habits, sans logement, sans travail »
    .

    Fuente:  http://espana36.site.voila.fr/

    February 23

    Ernst Busch - El gran tenor del proletariado alemán

    Se destacó como intérprete de canciones cuyas letras guardaban alto contenido político, particularmente las del periodista Kurt Tucholsky, en los cabaret de Berlín en el período de entre guerras. Actuó en la producción original de la “Ópera de los tres centavos” de Bertolt Brecht, así como en la posterior película de Georg Wilhelm Pabst.

    Cuando el ascenso de Hitler, en 1933, y bajo la persecución de la Gestapo, decide huir a la Unión Soviética. En 1937 se incorpora a las brigadas internacionales para luchar en contra del fascismo del dictador Francisco Franco en España. Tras la caída de España, fue internado en el campo de Gurs, y posteriormente, tras el pacto del Gobierno de Vichy, preso en Francia y Alemania.

    Tras el fin de la guerra se estableció en el Berlín de la Alemania Democrática, en donde trabajó con Bertold Brecht y Erwin Piscator en el “Ensamble de Berlín” convirtiéndose en uno de los estandartes de dicho estado. Es recordado por su interpretación de Galileo, en el drama de Brecht y por sus apasionadas grabaciones de canciones obreristas, algunas compuestas por el destacado Hanns Eisler. Es de destacar su grabación de “Die Moorsoldaten”, que fue el himno de la resistencia.